
Amórfor, de Salomón Valderrama; Airado verbo, de J. J. Soto, y Ombligo de Ángel, de José Cabrera. Tres lenguajes distintos y en formación, tres exploraciones diversas en la multiplicidad de lo Real, tres posturas, en algún modo paralelas, en torno a la poesía: perfil bajo, dedicación plena, trabajo con el verso, cierto énfasis en el tono y despreocupación crónica por la respuesta mediática -sea en medios escritos o en blogs- a su trabajo. La poesía goza de buena salud en el Perú. No se dejen engañar.
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